Hungría avanza hacia el e-invoicing obligatorio bajo ViDA

De la notificación en tiempo real a facturas XML estructuradas y obligaciones del comprador

Hungría define la dirección de ViDA con un modelo obligatorio de e-invoicing

Hungría ha dado un paso claro hacia la iniciativa de la UE VAT in the Digital Age (ViDA). La Administración Nacional de Impuestos y Aduanas (NAV) ha publicado un marco conceptual que describe cómo el país planea pasar de la notificación continua al e-invoicing obligatorio.

Esta evolución no surge de la nada. Hungría ya había señalado anteriormente controles más estrictos y mayores exigencias de cumplimiento, incluidos cambios previstos a partir de mediados de 2025. Estos desarrollos se explicaron con más detalle en nuestra actualización previa sobre normas más estrictas de e-invoicing en Hungría.

Aunque aún no se trata de legislación definitiva, la dirección es clara. Hungría se está preparando para un modelo de facturación fundamentalmente diferente, con implicaciones directas tanto para finanzas como para IT.

De la notificación al e-invoicing estructurado

Hungría ya cuenta con uno de los sistemas de notificación en tiempo real más avanzados de Europa. Ese modelo evolucionará ahora hacia un enfoque más estructural.

El cambio clave es que los datos de la factura y la notificación dejarán de tratarse como procesos separados. En su lugar, la propia factura se convierte en la fuente de datos. Esto confirma la trayectoria descrita anteriormente, donde Hungría ya se estaba preparando para el e-invoicing obligatorio combinado con la notificación en tiempo real.

Para las transacciones B2B y B2G, la factura estructurada deberá enviarse a la autoridad fiscal como parte del suministro de datos.

Se espera que el e-invoicing obligatorio se aplique a:

  • Transacciones B2B nacionales
  • Transacciones B2B transfronterizas dentro de la UE
  • Transacciones B2G

Las facturas en papel quedarán limitadas a transacciones B2C y con terceros países, pero incluso en estos casos deberán originarse a partir de datos XML estructurados.

El XML se convierte en la factura legal

Uno de los cambios más relevantes es el estatus legal de la factura.

Hungría adoptará un modelo de factura basado en datos alineado con el estándar europeo EN 16931, incluyendo extensiones locales. En este modelo:

  • El archivo XML es la única factura legalmente válida
  • Una representación legible es opcional para B2B
  • Cualquier discrepancia entre el XML y la representación visual requiere la cancelación y reemisión de la factura

Esto refleja una evolución más amplia en la que los datos estructurados dejan de ser solo un medio de notificación y pasan a ser la base legal de la factura.

La validación se desplaza al inicio del proceso

Otro cambio estructural es el momento en el que se realiza el control.

En el nuevo modelo, el software de facturación deberá validar:

  • Los datos obligatorios de la factura
  • La validez del número fiscal
  • La conformidad estructural

Si la validación falla, la factura no podrá emitirse. Esto traslada los controles de cumplimiento desde revisiones posteriores hacia la prevención en tiempo real.

Todas las soluciones de e-invoicing también deberán estar acreditadas por la NAV. Los sistemas no conformes se exponen a sanciones y a la pérdida de la aprobación.

El comprador pasa a formar parte del cumplimiento

Hungría va más allá que muchos otros países de la UE al introducir obligaciones para el comprador.

Los compradores deberán:

  • Reportar las facturas recibidas en un plazo de cinco días
  • Enviar el conjunto completo de datos de la factura para transacciones nacionales
  • Proporcionar informes de estado adicionales junto con la declaración de IVA

Esto se basa directamente en el modelo de notificación existente en Hungría y lo amplía hacia un mecanismo de control bidireccional.

Para los centros de servicios compartidos y los equipos financieros, esto aumenta la importancia de la validación de facturas entrantes y la alineación de procesos.

Modelo de cinco esquinas con Peppol opcional

Hungría avanza hacia un modelo de cinco esquinas que involucra tanto a los sistemas del proveedor y del comprador como a la autoridad fiscal.

Peppol será compatible como red de transmisión, pero no será obligatorio. En su lugar, Hungría seguirá apoyándose en gran medida en conexiones basadas en API con la autoridad fiscal.

Es importante destacar que los canales no seguros, como el correo electrónico, ya no estarán permitidos para el intercambio de facturas B2B y B2G. Además, los compradores deberán estar identificados previamente antes de que se pueda emitir una factura.

Qué indica esto para Europa

Aunque se trata de un marco conceptual, la dirección es clara y coherente con las tendencias más amplias dentro de la UE.

Destacan tres tendencias:

  • Los datos estructurados se convierten en la base legal y operativa de la facturación
  • La validación se desplaza al momento de la creación de la factura
  • Los compradores pasan a ser participantes activos en el cumplimiento

Hungría no es un caso aislado. Estos elementos están apareciendo cada vez más en otros enfoques nacionales de ViDA.

Qué deben preparar las empresas

Incluso sin legislación definitiva, este modelo requiere una preparación temprana.

Las empresas que operan en Hungría o en toda Europa deben evaluar:

  • Si sus sistemas actuales de facturación pueden soportar XML EN 16931 como formato principal
  • Cómo se gestiona actualmente la validación y qué debe cambiar hacia controles en tiempo real
  • El impacto de las obligaciones del comprador en los procesos de AP
  • El nivel de preparación para integraciones basadas en API con las autoridades fiscales

El e-invoicing ya no consiste solo en digitalizar facturas. Se trata de rediseñar todo el ciclo de la factura en torno a datos estructurados y validados.

Hungría muestra cómo será ese futuro en la práctica.

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